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¿Abre Andalucía una puerta a la «eutanasia encubierta»?

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Publicado en ForumLibertas.com (Vida y bioética)el 7 de Septiembre de 2011

Fallece en Huelva la anciana de 91 años a la que se le retiró la sonda que la alimentaba. Ramona Estévez sobrevivió 14 días sin la sonda nasogástrica después de que se le aplicara por decisión de la Junta la llamada Ley de 'muerte digna' andaluza.

Ramona Estévez, la mujer de 91 años a la que se le retiró la sonda nasogástrica el pasado 23 de agosto después de que la Junta de Andalucía mediara ante el personal médico para ello en cumplimiento de la Ley de 'muerte digna', ha fallecido este martes sobre las 12.00 horas en el Hospital Blanca Paloma de Huelva, donde se encontraba ingresada después de sufrir el pasado 26 de julio un infarto cerebral que “se había convertido en un proceso irreversible”. 

Según han informado a Europa Press fuentes cercanas, la mujer ha fallecido este martes 14 días después de la retirada de la sonda en el citado centro hospitalario. 

El caso de Ramona Estévez no ha estado exento de polémica, ya que a raíz de su caso, la Asociación Derecho a Vivir (DAV) interpuso dos denuncias, la primera para pedir el restablecimiento de la sonda nasogástrica a la paciente y la segunda contra la consejera de Salud de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, y contra el hospital Blanca Paloma por un posible delito de omisión del deber de socorro y otro de inducción o asistencia al suicidio. 

No obstante, el juzgado ha archivado estas dos denuncias porque, según fuentes de la Fiscalía onubense, la asociación “no es parte interesada en el procedimiento y no se aportan indicios de que haya habido delito”.

14 días de agonía

El cuerpo de Ramona Estévez ha podido aguantar 14 días de agonía sin recibir ningún tipo de alimento. El caso recuerda por su similitud al de la estadounidense Terri Schiavo que murió igualmente 14 días después de que se le retirara la vía de alimentación que la mantenía con vida. Fue en 2005 cuando tras la orden judicial emitida por el magistrado de Florida George Greer, a instancias del marido de Terri, Michael Schiavo, se le procedió a desconectar condenándola a muerte por inanición.

Nada pudieron hacer los padres de Terri, Bob y Mari Schindler que recurrieron insistentemente la petición del marido de Terri, hasta agotar las últimas posibilidades, después de 7 años de batalla judicial entre el esposo y ellos.