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Bitácora de BELMONTE

La cara más optimista

Por José Manuel Belmonte (Dr en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa)

Hemos entrado en recesión. Los ánimos deben estar por los suelos. Alguien ha pagado a los humoristas para que animen a la agente a comprar. La campaña lleva por lema: “arriba ese ánimo”. Recuerdo haber tenido un programa radiofónico semanal,  titulado: “Aún es posible la alegría”. Quería iluminar los ojos de la gente. Ya entonces me parecía, que mis convecinos,  sanos o enfermos, con los que me cruzaba, deberían dejar de tener las caras largas, y los semblantes tristes ceñudos, ásperos, intratables.

La tangente

Por José Manuel Belmonte (Dr en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa)

No quiero seguir dando vueltas a la noria. Llevamos años de mirarnos al ombligo. Somos especialistas, como señaló Goya, en garrotazos y mandobles, sin razón y sin sentido. Hay que sacar el corazón fuera de las dos Españas que hielan a cualquiera.  No tienen  más justificación que la pura destrucción cainita. No puedo ni quiero seguir alimentando la destrucción, sino la esperanza. No es que quiera salir por la tangente, es que la tangente es una salida.

Quiero rozar los hechos para encender una luz. Siempre una luz.  Una tangente de esperanza en esa esfera de negrura y pesimismo. Una apuesta valiente, no suicida, en busca del futuro.  La crisis, la recesión, el frío, la deuda, el pesimismo, el paro se están adueñando de este planeta azul en que habitamos. Y sin embargo cada mañana nos sigue alumbrando un nuevo sol.

Justicia, independiente del poder y de los medios

Por José Manuel Belmonte (Dr en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa)

Ni atajos ni puñetas. Hechos.  La cara y  cruz de la justicia y de la manipulación, han sido los juicios de Camps y Garzón. El poder mediático y político ha sido brutal, lo sigue siendo. El periodismo es un poder con terminales de papel, de radio y de televisión, con dinero público o privado.  Se han empleado a fondo, en los dos casos y desde el primer día.   No es el único, pero El País es un ejemplo.

En el caso Camps: “Lo que ha hecho El País con este caso no ha sido un juicio paralelo, ha sido infame”, ha dicho un abogado. Más que crear opinión se ha incendiado la opinión pública y la calle, sin  el menor respeto a la presunción de inocencia.

Se ha celebrado el juicio, público y televisado, contra el ex presidente valenciano. Pero no acataron el fallo del jurado popular. El periódico dirigido por Javier Moreno tituló: "Un jurado dividido absuelve a Camps".  Como  diría Mario Conde, “supongo que El País no dirá "aprobada la ley del aborto por un parlamento dividido". Supongo que no ¿verdad? Supongo que respetará las mayorías”.

Avanzar hacia la vida y la cordura o retroceder hacia la ideología

Por José Manuel Belmonte (Dr en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa)

Estamos ante el dilema de ¿avanzar o retroceder? O es la eterna lucha de ¿acción, reacción? Tan enmarañados son los intereses y las connotaciones. La política no es una ciencia exacta. Puede arrojar algo de luz, pero la vida y la verdad llevan su camino. Acomodar el poder a los intereses de los grupos afines, nada tiene que ver  con la cordura. La revisión de los derechos, puede ser  un avance progresista, aunque los grupos de presión ideológica se empeñen en  gritar lo contrario. Apoyar la vida, o  decantarse  por la cultura que prima otros valores.

Uno de cada cuatro jóvenes es NiNi

Por José Manuel Belmonte (Dr en Ciencias Humanas por la Universidad de Estrasburgo, miembro de CíViCa)

Sugerir que la política y la estadística son sólo una parte de la realidad.  Decir que 1 de cada 4 jóvenes Ni estudia Ni trabaja  es  una losa fría, como lo es saber que  el 48,5 % de los jóvenes menores de 25 años, en España, están en paro.  Algo tan cierto como injusto.

Los números nada dicen del drama personal, familiar y  social. Engloban a los que han estudiado, incluso tienen carrera, con  los que nunca lo han intentado o colgaron los libros hace años. Es injusto, que nos quedemos con lo de que Ni estudian, Ni trabajan y nada se diga del esfuerzo de quienes a diario buscan trabajo, echan su “curriculum” y que los  igualen  con los que se levantan para comer. Es injusto que se englobe a los que están ya emancipados y los que no han podido o no pueden salir de casa de sus padres por falta de recursos, con los que se aferran a ellos, como parásitos, sin mover un dedo. Todos tienen derecho al estudio, todos tienen derecho a un trabajo, todos tienen derecho a una vivienda y a formar –si lo desean- una familia.  Muchos, se esfuerzan por hacer realidad esos derechos, conquistarlos.  Hay muchos en los que esta lucha diaria, repercute en su salud, aumenta su estrés y dificulta su esperanza de futuro. Hasta el sueño les está robando esta situación.  Mientras, otros viven a su aire, disfrutan del día y de la noche, o malviven pero se han acomodado.

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